Ayer por la tarde, manos anónimas hackearon este blog. Nos encontramos en el aire nuevamente gracias al esfuerzo de nuestros técnicos, pero gran parte de lo escrito se ha perdido. Iremos reconstruyendo lo dicho agregándole nueva información de nuestras fuentes.
La ética profesional nos impide señalar a nadie como responsable hasta tanto no se haya aclarado por completo tan lamentable hecho. Pero tenemos nuestras sospechas y vamos a profundizar sobre ellas cuando llegue el momento.
El Staff de LPVD está harto de los atropellos. Ya es hora de que no haya ni un solo prurito que nos contenga en el deber de decir las cosas como son. Hemos callado demasiado y ese tal vez haya sido nuestro error.
Mientras solucionamos los inconvenientes técnicos, pueden enviarnos denuncias, habladurías y amenazas de muerte relacionadas al ámbito literario nacional a lpvdliteraria@gmail.com
Nosotros nos haremos cargo de la investigación correspondiente y de su posterior publicación.
A partir del lunes, LPVD vuelve con todo.
¡PREPÁRENSE!
La ética profesional nos impide señalar a nadie como responsable hasta tanto no se haya aclarado por completo tan lamentable hecho. Pero tenemos nuestras sospechas y vamos a profundizar sobre ellas cuando llegue el momento.

El Staff de LPVD está harto de los atropellos. Ya es hora de que no haya ni un solo prurito que nos contenga en el deber de decir las cosas como son. Hemos callado demasiado y ese tal vez haya sido nuestro error.
Mientras solucionamos los inconvenientes técnicos, pueden enviarnos denuncias, habladurías y amenazas de muerte relacionadas al ámbito literario nacional a lpvdliteraria@gmail.com
Nosotros nos haremos cargo de la investigación correspondiente y de su posterior publicación.
A partir del lunes, LPVD vuelve con todo.
¡PREPÁRENSE!
